Experience · Ecommerce
Desarrollo ecommerce: una compra sencilla por delante y una operación que responde detrás.
- Tienda online nueva
- Rediseño
- Migración
- Ecommerce a medida
- B2B
Lo que vive quien compraQuien compra
Encuentra el producto
Catálogo, filtros y buscador
Elige la variante
Stock real de esa combinación
Añade al carrito
Precio, envío e impuestos
Paga
Cobro autorizado y verificado
Pedido confirmado
Pedido creado
Aquí termina el checkout. La experiencia sigue.
Sigue su pedido
Preparación y avisos
Lo recibe
Transporte y entrega
Puede devolverlo
Devolución, abono y stock
Lo que resuelve tu empresa en ese mismo instanteTu empresa
El checkout termina en una pantalla. La experiencia del cliente y la operación siguen hasta el final.
Diseñamos y desarrollamos tiendas online para empresas, sobre plataformas existentes o con desarrollo a medida. Definimos cómo se conectan los pedidos, el stock, la facturación y la logística para que la experiencia de compra encaje con la forma de trabajar de tu empresa.
El punto de partida
El checkout no arregla lo que pasa antes. Ni lo que pasa después.
Cuando una tienda no vende lo que debería, casi siempre se mira el último paso. Pero una venta atraviesa dos mundos enteros, y el checkout es la línea fina que hay entre los dos: no sostiene ninguno.
una venta
Antes de pagar
No lo encuentraEl catálogo está organizado como el almacén y no como lo busca la gente, y el buscador no perdona ni una errata.
No entiende la diferenciaDos referencias parecidas, dos fichas que no comparan lo mismo y ninguna razón visible para elegir una.
No sabe si hayEl stock por talla, color o medida no se ve hasta el carrito, y a veces ni ahí.
No sabe cuánto esEl coste de envío aparece cuando ya está pagando. Es el momento clásico de abandono, y es evitable.
No sabe cuándo llegaUn plazo genérico de «24 a 72 horas» decide menos compras que una fecha concreta.
No se fíaNi de la web, ni del pago, ni de que devolverlo sea fácil si no le sirve.
Y hay un caso en el que nada de esto es el problema: que no llegue nadie a la tienda. Eso no se arregla rediseñando el checkout, se arregla con SEO, Google Ads o Meta Ads. Antes de tocar la tienda conviene saber en cuál de los dos lados está el freno.
checkout
Un minuto de toda la venta.
Después de pagar
El pedido se copia a manoEntra en la tienda y alguien lo vuelve a escribir en el ERP, en una hoja o en el programa de facturación.
El stock va con retrasoNo baja al confirmar sino por la noche, y mientras tanto se vende lo que ya no está.
La preparación depende de una personaQue alguien mire el correo, imprima, busque en el almacén y decida el orden.
El cliente pregunta dónde estáCada pedido sin seguimiento automático es una llamada, un correo o un mensaje que alguien tiene que contestar.
Una devolución lo deshace todo a manoDevolver el cobro, reponer el stock, rehacer la factura y avisar al cliente. Cuatro sitios distintos.
El checkout es un minuto de la venta. Todo lo demás decide si ese minuto llega a existir y si sirve de algo cuando existe.
Antes de comprar
Comprar no es un clic. Son siete decisiones seguidas.
Entre entrar y pagar hay una sucesión de decisiones pequeñas, y de cada una cuelga una duda. Una duda sin responder no hace que la gente se queje: hace que se vaya, y no deja rastro. El trabajo de diseño no consiste en quitar las dudas, consiste en responderlas antes de que frenen.
Lo que se pregunta
Lo que tiene que estar resuelto
Entra
¿Esto es lo que busco?
Categorías y filtros escritos con las palabras del cliente, no con las del catálogo interno. Un buscador que aguanta erratas, sinónimos y nombres comerciales.
¿En qué se diferencia de este otro?
Fichas que comparan donde hay que comparar: los mismos atributos, en el mismo orden y en las mismas unidades. La diferencia se ve sin abrir dos pestañas.
¿Hay de mi talla, mi medida, mi color?
Variantes con stock real por combinación. Lo que no hay se dice antes de elegirlo, no después de añadirlo al carrito.
¿Cuánto me va a costar en total?
Envío, impuestos y descuentos calculados en la ficha y en el carrito. En el último paso no aparece ninguna cifra nueva.
¿Cuándo me llega?
Una fecha estimada de entrega, que sale del stock, del transportista y de la hora a la que se hace el pedido. No un plazo genérico igual para todo el catálogo.
¿Y si no me sirve?
Devoluciones y cambios explicados antes de pagar y en la propia ficha: plazo, condiciones y quién paga el envío de vuelta.
¿Me fío de pagar aquí?
Métodos que la gente reconoce —tarjeta, Bizum, PayPal, transferencia—, la opción de comprar sin crear cuenta y un resumen final que no esconde nada.
Compra
Ninguna de las siete se resuelve en el checkout. Se resuelven mucho antes, y por eso un buen checkout parece fácil: cuando se llega a él ya no queda nada que decidir.
Un pedido
Arriba pone «pedido confirmado». Debajo pasan cinco cosas a la vez.
Es la misma compra. Para quien la hace es una frase. Para tu empresa es un cobro que asegurar, un stock que descontar, un paquete que preparar, un envío que seguir y un cliente al que contarle todo eso. Si una de las cinco se queda a medias, el problema vuelve convertido en una llamada.
Lo único que ve quien compra
Pedido confirmado
Cobro
- El pago se autoriza y se cobra
- Si se rechaza, se sabe por qué
- La factura sale sola, con sus impuestos
Inventario
- El stock baja al confirmar, no por la noche
- Lo vendido queda reservado y no se vende dos veces
- Si una referencia se agota, deja de ofrecerse
Preparación
- El pedido entra en la cola de trabajo
- Se agrupa por almacén, por familia o por ruta
- Quien prepara ve exactamente lo que se compró
Entrega
- Etiqueta y transportista según destino y peso
- Seguimiento que el cliente no tiene que pedir
- Y si algo vuelve, vuelve con su motivo
Comunicación
- Confirmación, envío y entrega, sin que nadie escriba un correo
- El cliente ve su pedido y su historial en su área
- Lo que se le prometió antes de pagar es lo que se le cumple
Pedido entregado
Y cuando algo vuelve
Varias de esas cinco tienen que corregirse en sentido contrario —abonar el cobro, reponer el stock, recoger el envío, rehacer la factura, contárselo al cliente—, y no siempre todas ni siempre en el mismo orden. Una tienda está bien construida cuando sabe deshacer una venta tan bien como hacerla.
Ninguna de las cinco se ve desde la tienda. Las cinco se notan cuando fallan, y siempre se notan en el mismo sitio: en el teléfono de tu equipo.
La anatomía de una tienda
Qué desarrollamos en tu tienda online.
No es un catálogo de servicios: es lo que hay que resolver para que una compra atraviese la tienda entera. Se trabaja completo en un proyecto nuevo y por partes en una tienda que ya existe.
Lo que ayuda a elegir
catálogo, navegación y ficha de producto para que encontrar y comparar no cueste- Arquitectura de catálogo y categorías
- Filtros y buscador interno
- Ficha de producto orientada a decidir
- Variantes, combinaciones y packs
- Contenido de categoría y de producto para SEO ecommerce
- Reseñas y elementos de confianza
- Diseño de tienda online responsive, de la portada al checkout
- Rediseño de tiendas que ya venden pero no convierten
Lo que permite comprar
carrito, checkout, pagos y las reglas comerciales de tu negocio- Carrito y checkout sin pasos de más
- Compra como invitado y área de cliente
- Pasarelas de pago y métodos de cobro
- Métodos, zonas y costes de envío
- Impuestos, IVA y facturación
- Promociones, cupones y descuentos por volumen
- Precios, catálogos y condiciones por cliente (B2B)
- Pedido mínimo, lotes y reglas propias de venta
Lo que hace que el pedido avance
estados, stock y operación desde que se paga hasta que se entrega- Estados de pedido y flujo de trabajo interno
- Stock, reservas y roturas
- Albaranes, picking y preparación
- Integración con transportistas y seguimiento
- Devoluciones, cambios y abonos
- Avisos automáticos al cliente en cada estado
- Panel de administración pensado para quien trabaja con él
- Automatizaciones de pedidos, clientes y postventa
Lo que conecta la tienda con el negocio
integraciones, datos y crecimiento del canal digital- Integración con ERP y CRM
- Facturación y contabilidad (Holded y similares)
- Sincronización de catálogo, precios y stock, definiendo qué sistema es la referencia de cada dato
- Feeds de producto y Google Merchant Center
- Migración de ecommerce sin perder posicionamiento
- SEO técnico, rendimiento y velocidad de carga
- Analítica de ecommerce y medición de la compra
Y cuando lo que pide el negocio deja de ser una tienda y pasa a ser un sistema —un configurador, un portal de clientes, pedidos B2B con sus propias reglas—, el proyecto se apoya en Desarrollo web a medida y Software a medida. Nunca al revés: no se construye a medida lo que la plataforma ya hace bien.
Con qué se construye
La plataforma es una decisión del proyecto, no el proyecto.
No defendemos una plataforma por costumbre. La decisión sale de mirar cinco cosas tuyas —catálogo, operativa, checkout, reglas de venta e integraciones— y de ahí salen tres respuestas posibles. Lo que las separa está escrito entre ellas.
Tienda estándar
Cuando el negocio cabe en lo que la plataforma ya hace.
Catálogo normal, mismos precios para todos, envío por zonas, pagos habituales. Se configura bien, se diseña bien y no se toca el motor. Es la más barata de mantener, la que menos se rompe y la que mejor sobrevive a las actualizaciones.
Hasta aquí llega lo que viene de fábrica. La frontera se cruza cuando una regla tuya no cabe.
Extensión
Cuando casi todo encaja pero hay reglas propias.
La base sigue siendo la plataforma y se le añade lo que le falta: un cálculo de envío propio, una tarifa por cliente, la conexión con el ERP, un paso del checkout que en tu negocio funciona distinto. Se gana comportamiento sin renunciar al ecosistema.
La segunda frontera se cruza cuando la que manda ya no es la plataforma, es tu forma de vender.
Ecommerce a medida
Cuando el modelo de venta exige un comportamiento que la plataforma fuerza.
Configuradores de producto, pedidos por lote, precios negociados, catálogos por cliente, stock repartido entre tienda física y almacén, suscripciones con reglas propias. El desarrollo a medida tiene sentido cuando las reglas del negocio no encajan bien en una plataforma estándar. También exige mantenimiento y evolución, por lo que reservamos esta opción para las necesidades que realmente lo justifican.
Con qué trabajamos, y cuándo encaja cada cosa
- WooCommerceLa tienda vive dentro de una web de contenido y se quiere control total del hosting, del código y de los datos.
- PrestaShopCatálogos amplios, muchas referencias y combinaciones, y gestión comercial fina de precios y promociones.
- MagentoEstructuras grandes, varias tiendas o varios mercados apoyados en una misma base.
- Desarrollo propioCuando ninguna de las anteriores puede ejecutar tus reglas sin pelearse con ellas cada mes.
La pregunta útil no es «¿cuál es la mejor plataforma?». Es «¿cuánto de mi forma de vender tengo que cambiar para que quepa en ella?». Cuando la respuesta es «poco», la plataforma gana. Cuando es «bastante», empieza a tener sentido construir.
Cómo lo hacemos
El mismo recorrido, cuatro veces, cada vez más real.
No empezamos por el diseño. Empezamos por entender qué vendes y cómo se gestiona hoy lo que vendes. A partir de ahí, el recorrido completo —de que alguien entra a que recibe el pedido— se recorre cuatro veces, y en cada pasada se parece más a la realidad.
- Entra
- Decide
- Paga
- Recibe
Qué vendes
sobre el papel
Catálogo, variantes, precios, reglas de venta, impuestos, envíos, devoluciones y qué ocurre hoy en tu empresa desde que entra un pedido hasta que sale por la puerta. De aquí sale el alcance por escrito y la decisión de plataforma, no una estimación con horquilla.
Cómo deciden
sobre el diseño
Navegación, categoría, ficha, carrito y checkout, decididos antes de construirlos: qué se entiende primero, dónde se responde cada una de las siete dudas y qué se quita de en medio. Es más barato mover una decisión aquí que en la tienda montada.
Cómo compran
sobre la tienda ya construida
Catálogo cargado, pagos en modo de prueba, envíos que calculan, correos que salen, panel que funciona. Aquí ya se puede comprar, y se compra: lo probamos nosotros y lo prueba tu equipo, que es quien va a vivir dentro del panel.
Qué pasa después
con dinero de verdad
Antes de publicar hacemos una compra real de principio a fin: se paga, entra el pedido, baja el stock, se prepara, se envía, llegan los correos. Y después se devuelve, para comprobar que la tienda deshace una venta tan bien como la hace.
Y después de publicar
Se mira lo que hace la gente —dónde abandona, qué busca y no encuentra, qué no se vende— y lo que le cuesta a tu equipo cada pedido. Lo primero es trabajo de conversión; lo segundo, de operativa. Casi siempre hay más dinero en lo segundo, y casi nunca se mira.
Encaje
Cuándo tiene sentido este proyecto.
- Ya vendes online y la tienda se te ha quedado corta.
- Vendes bien, pero cada pedido cuesta trabajo manual.
- Vas a abrir canal online y no quieres rehacerlo dentro de un año.
- Tu forma de vender no cabe en una plantilla.
Modelos con los que trabajamos
- Marca con venta directa
- Distribuidor con catálogo amplio
- Fabricante
- B2B y precios por cliente
- Tienda física y online a la vez
- Suscripción y pedido recurrente
No somos la opción si lo que buscas es la tienda más barata posible para probar si esto funciona: hay soluciones de treinta euros al mes que hacen bien ese trabajo, y son la decisión correcta hasta que dejan de serlo. Tampoco lo somos si el objetivo es publicar en tres semanas sin mirar la operativa: se puede hacer, pero el trabajo manual que no se resuelve ahora se paga cada día después.
Preguntas frecuentes
Antes de encargar una tienda online.
¿Cuánto cuesta el desarrollo de una tienda online?
No hay una tarifa única porque no hay un proyecto único, pero lo que mueve el precio se puede nombrar: cuántas referencias y cuántas variantes tiene el catálogo, si los precios son iguales para todos o dependen del cliente, cuántas integraciones hay —ERP, facturación, stock, transportistas—, si la tienda se resuelve sobre una plataforma estándar o pide desarrollo a medida, y si hay que migrar una tienda anterior. Preferimos mirar el punto de partida y dar un presupuesto cerrado con el alcance por escrito antes de empezar, en lugar de una horquilla que no significa nada.
¿Cuánto tarda un proyecto de desarrollo ecommerce?
No tarda lo mismo una tienda con cien referencias y pagos estándar que un ecommerce con catálogo amplio, precios por cliente e integración con el ERP. Lo que sí solemos recomendar es hacerlo por fases: publicar primero la parte que ya vende y dejar preparadas las siguientes, en vez de retrasar el lanzamiento un trimestre por funcionalidades que todavía no tienen a nadie esperándolas. El calendario se cierra con el alcance, y el alcance se cierra en la primera fase del proyecto.
¿Qué plataforma conviene: WooCommerce, PrestaShop, Magento o a medida?
Depende del catálogo, de la operativa y de cuántas reglas propias tenga tu forma de vender. WooCommerce encaja cuando la tienda convive con una web de contenido y se quiere control total; PrestaShop, en catálogos amplios con muchas combinaciones y gestión fina de precios; Magento, en estructuras grandes o con varias tiendas y mercados. El desarrollo a medida entra cuando ninguna de ellas puede ejecutar tus reglas sin pelearse con ellas. No hay una plataforma mejor que las demás: hay una que encaja mejor con este proyecto.
¿Podéis rediseñar o migrar una tienda que ya existe sin perder posicionamiento?
Sí, y en muchos casos es lo más sensato: si la tienda ya vende, empezar de cero tira contenido y autoridad que costaron años. Una migración bien hecha mantiene las URLs que posicionan, redirige una a una las que cambian, conserva los contenidos de categoría y ficha, respeta la estructura de enlazado y controla la indexación de filtros y variantes, que es donde se descontrola casi siempre. Es normal notar movimiento las primeras semanas; lo que no es normal es perder tráfico de forma permanente, y eso se evita con el trabajo previo, no con una corrección posterior.
¿Se puede conectar la tienda con el ERP, el CRM, la facturación, el stock y la logística?
Sí, y suele ser la parte que más rentabiliza el proyecto. Un pedido que entra una sola vez y viaja solo hasta la factura y hasta la etiqueta del transportista ahorra trabajo todos los días, y elimina la fuente de error más común: copiar datos a mano. Se puede sincronizar catálogo, precios y stock en los dos sentidos, crear la factura al cobrar, mandar el pedido al sistema de preparación y devolver el seguimiento al cliente. Antes de elegir un conector, acordamos qué sistema es la fuente de referencia de cada dato, qué puede modificar cada herramienta y cómo se actualizan las demás. Esa decisión define cómo se conectan precios, stock, pedidos y facturación, y se toma antes de construir la integración.
Quién manda en el stock y en el precio al conectar la tienda con el ERP
¿Quién gestiona la tienda después y qué mantenimiento necesita?
La gestiona tu equipo. Parte del trabajo es que el panel se parezca a cómo trabajáis de verdad —altas de producto, precios, promociones, pedidos— y que no haga falta llamarnos para el día a día. Aparte de eso, un ecommerce necesita mantenimiento real: actualizaciones de plataforma y módulos, copias de seguridad, revisión de rendimiento, vigilancia de los pagos y de las integraciones, y mejoras sobre lo que se vea en los datos. Lo dejamos por escrito antes de empezar, con lo que entra y lo que no.
¿Garantizáis que la tienda venda más?
No, y conviene desconfiar de quien lo garantice: en la venta influyen el producto, el precio, el stock, la competencia y cuánta gente llega a la tienda, y una web no manda sobre casi nada de eso. Lo que sí se puede sostener es que la tienda deje de estorbar —que se encuentre el producto, que se entienda la diferencia, que el coste total se sepa antes del último paso y que comprar no exija paciencia— y que la operación deje de costar horas por pedido. Si con eso resuelto el problema sigue estando en otro sitio, lo diremos.
Hablemos
Cuéntanos qué vendes y qué pasa desde que alguien entra hasta que recibe el pedido.
No hace falta que sepas qué plataforma necesitas: eso es parte de lo que hay que decidir. Con saber qué vendes, cómo se gestiona hoy un pedido y qué se os está atascando, ya se puede decir si el trabajo es una tienda nueva, un rediseño, una migración o arreglar lo que ya tienes.