Cuánto cuesta un ERP a medida en España: precios y de qué depende
Rangos orientativos de 2026 para implantar, personalizar, integrar o desarrollar un ERP a medida en España, qué incluye cada tramo y qué se paga después.

No hay una tarifa única para un ERP, porque bajo esa palabra se presupuestan proyectos muy diferentes. Como referencia orientativa del mercado español en 2026, sin IVA: implantar un ERP estándar en una pequeña empresa suele costar entre 3.000 y 25.000 € en servicios, más las licencias; un ERP estándar configurado y personalizado, entre 15.000 y 60.000 €; conectarlo con otros sistemas o construir una capa propia a su alrededor, entre 30.000 y 150.000 €, y desarrollar un ERP o sistema de gestión a medida, entre 40.000 y 150.000 €. Una plataforma empresarial compleja puede superar ampliamente los 150.000 €.
Lo que explica el salto no es la marca ni la tecnología. Es cuánto se configura y cuánto se construye, cuántas áreas de la empresa entran, con cuántos sistemas hay que hablar y cuántos datos hay que traer. Un presupuesto de 8.000 € y otro de 120.000 € pueden llamarse los dos «proyecto ERP» sin parecerse en nada.
Son rangos de mercado, construidos a partir de precios oficiales de fabricantes, paquetes publicados por implantadores, guías de desarrolladoras españolas y contratos públicos adjudicados. No son tarifas de Bolmia. Sirven para situarse antes de pedir propuestas, no para calcular un presupuesto.
Rangos orientativos según el tipo de proyecto
| Tipo de proyecto | € sin IVA |
|---|---|
| Implantar un ERP estándar | 3.000 – 25.000 |
| ERP estándar personalizado | 15.000 – 60.000 |
| ERP + integraciones o capa propia | 30.000 – 150.000 |
| ERP o sistema de gestión a medida | 40.000 – 150.000 |
| Plataforma empresarial compleja | Más de 150.000 |
Cómo leer la tabla:
- Los tramos se solapan, y es normal: una implantación estándar en una empresa con varias sociedades puede costar más que un sistema a medida pequeño. Importa más lo que hay dentro que el nombre.
- Las licencias no están incluidas en los dos primeros tramos: se pagan aparte. En un ERP estándar son un coste recurrente que depende del producto, los usuarios y los módulos.
- No existe un precio medio fiable. No hemos encontrado ningún estudio independiente con muestra española sobre lo que cuesta un ERP. Lo que hay son precios de fabricantes, rangos que publican los propios proveedores y contratos públicos concretos. Un «precio medio» mezclaría una implantación de 5.000 € con una plataforma de seis cifras.
Qué estás pagando en cada tramo
Implantar un ERP estándar
Es configurar un producto que ya existe para que la empresa empiece a trabajar con él:
- configuración de la empresa, impuestos, series de facturación y plan contable;
- usuarios y permisos básicos;
- importación inicial de clientes, proveedores y productos;
- formación del equipo y acompañamiento en el arranque.
Hay referencias publicadas. Odoo ofrece directamente paquetes de implantación por horas: 25 horas por 1.700 €, 100 horas por 5.400 € y 200 horas por 10.800 €, para empresas pequeñas y sin contar las licencias. Varios implantadores españoles de Odoo o Business Central publican paquetes del mismo orden, y alguno advierte de que un alcance básico rara vez baja de 8.000–10.000 €.
ERP estándar personalizado
El producto sigue siendo estándar, pero se ajusta a fondo:
- campos, estados y flujos de aprobación propios;
- informes y plantillas;
- más módulos: inventario, producción, proyectos, recursos humanos;
- una migración de datos más seria, con histórico;
- pequeños desarrollos o automatizaciones sobre la herramienta.
Aquí empieza a importar quién mantiene lo añadido. Una personalización hecha con las herramientas del fabricante no cuesta lo mismo de mantener que código propio que hay que adaptar en cada versión. Lo explicamos con más detalle en la comparativa de ERP a medida o ERP estándar.
ERP con integraciones o una capa propia
El ERP sigue mandando en contabilidad y facturación, y el proyecto consiste en conectarlo con lo que lo rodea o en construir la parte que no cubre:
- conexión con la tienda online, el CRM, los bancos, el transportista, el TPV o un programa del sector;
- un portal para clientes o proveedores conectado al ERP;
- una aplicación para técnicos, almacén o planta;
- automatizaciones entre sistemas y un cuadro de mando que junte varias fuentes.
Es el tramo más amplio porque una integración puede ser un conector que ya existe y solo hay que configurar, o un desarrollo contra una API privada mal documentada. Una sola integración sencilla puede costar unos pocos miles de euros; una capa propia con varias integraciones y usuarios externos entra con facilidad en las cinco o seis cifras.
ERP o sistema de gestión a medida
Aquí no se configura un producto: se construye el sistema que gobierna la operación. Incluye:
- análisis del proceso y diseño del modelo de datos;
- permisos por rol y flujos de trabajo propios;
- los módulos que necesita la empresa, no los que trae un catálogo;
- informes, automatizaciones e integraciones con lo que se mantiene;
- pruebas, despliegue, infraestructura y migración.
Conviene saber qué se está comprando realmente. Muchos proyectos que se venden como «ERP a medida» son software de gestión a medida para una o dos áreas —presupuestos y obras, pedidos y almacén, expedientes—, y pueden quedarse en la parte baja del tramo o por debajo. Cuantas más áreas centrales cubre (ventas, compras, stock, producción, proyectos, personal, facturación, contabilidad), más se acerca a un ERP integral y más sube la cifra. Las guías de precios que publican las desarrolladoras españolas en 2026 sitúan la mayoría de los ERP a medida entre 25.000 y 100.000 €, con casos complejos por encima; hemos abierto el tramo en 40.000 € porque por debajo lo que suele caber es un sistema de pocas áreas, no un ERP.
Un ERP a medida es un caso concreto de software empresarial a medida. Si lo que tienes entre manos es un desarrollo que no llega a ERP, los rangos del artículo sobre cuánto cuesta un software a medida encajan mejor.
Plataforma empresarial compleja
Varias sociedades o países, muchos sistemas conectados, usuarios internos y externos, procesos críticos y exigencias altas de seguridad y disponibilidad. El análisis es un proyecto en sí mismo. En contratación pública aparecen proyectos de este tipo, con ERP, CRM, portal y varios años de mantenimiento, adjudicados por cientos de miles de euros y, en algún caso, por más de un millón.
Lo que dicen los contratos públicos
Los contratos públicos tienen una ventaja: publican importes reales y, a veces, qué incluyen. Tres ejemplos de implantación de un ERP estándar adjudicados o licitados entre 2025 y 2026:
- La Cambra de Comerç de Barcelona adjudicó en 2025 la implantación de su ERP financiero por 97.212 € sin IVA (expediente 368/2025, publicado en su perfil del contratante).
- COFIDES, sociedad mercantil estatal, adjudicó en 2025 la puesta en marcha de Microsoft Dynamics 365 Business Central por 135.822 € sin IVA.
- La Fundació Universitat de Girona licitó en 2026 la implantación de Business Central con un valor de 57.851 € sin IVA solo para la implantación: consultoría, configuración, migración, arranque y la posible integración con la web y los pagos, ciñéndose al estándar y sin licencias, que se contratan aparte.
El último muestra bien la diferencia entre licencia e implantación: el mismo producto que tiene un precio mensual por usuario requiere decenas de miles de euros de servicios para ponerlo en marcha en una organización con varias áreas. El sector público tiene sus propias reglas y sus propios topes, pero las cifras ayudan a no subestimar una implantación de tamaño medio.
Licencias: el coste que no aparece en el presupuesto del proyecto
En un ERP estándar, el presupuesto de implantación casi nunca incluye las licencias. Y cada producto cobra de forma distinta:
- por usuario y mes: Microsoft publica Business Central desde 69,30 € por usuario y mes en su plan Essentials; Odoo cobra por usuario según el plan;
- por plan, con un número de usuarios incluido y complementos de pago aparte, como hace Holded;
- por módulo o aplicación añadida;
- por alojamiento, cuando hay código propio y el producto exige otro tipo de servidor;
- a través de un partner, que vende la licencia junto con la implantación y el soporte: es el caso de SAP Business One, que no publica una tarifa cerrada.
Por eso no tiene sentido una tabla «Holded frente a Odoo frente a SAP». Una cuota de 59 € al mes y un proyecto de 80.000 € no miden lo mismo: la primera es el derecho a usar un producto; el segundo, el trabajo de adaptarlo, conectarlo o construirlo.
Qué encarece un proyecto ERP
Estos son los factores que más mueven la cifra, agrupados:
- Alcance funcional. Número de módulos y de procesos, y si entran inventario, producción, fiscalidad o contabilidad. Cada área tiene sus reglas y sus excepciones.
- Usuarios, roles y permisos. No es lo mismo un sistema para cinco personas de administración que uno con comerciales, almacén, técnicos en la calle, clientes y proveedores, cada uno viendo cosas distintas.
- Datos. Cuánto hay que migrar y en qué estado está. Lo vemos aparte porque suele ser lo que más se subestima.
- Integraciones. Con cuántos sistemas hay que hablar y si existe un conector mantenido o hay que construirlo.
- Personalización y automatización. Cuánto se aparta el proceso del estándar y cuántas tareas se quieren automatizar.
- Estructura de la empresa. Varias sociedades, varios almacenes, varios países o monedas multiplican configuraciones y pruebas.
- Accesos externos y movilidad. Portales para clientes o proveedores y aplicaciones para trabajar fuera de la oficina.
- Informes. Un listado exportable es poco trabajo; indicadores fiables que cruzan varias fuentes, bastante más.
- Seguridad, pruebas e infraestructura. Cuanto más crítico es el sistema, más pruebas, más control de cambios y más exigencia en copias y disponibilidad.
- Formación y soporte. Cuántas personas hay que formar y qué acompañamiento necesitan en los primeros meses.
La migración de datos
En la formación de SAP sobre la metodología de implantación de Business One se advierte de que la migración de datos suele llevar más de lo previsto. No es exclusivo de ningún producto: pasa igual en un desarrollo a medida.
El motivo es que los datos de una empresa rara vez están tan ordenados como parece:
- clientes y productos duplicados con nombres ligeramente distintos;
- formatos que cambian según quién los introdujo;
- históricos de pedidos, facturas o movimientos de stock que hay que decidir si se traen y cómo;
- saldos pendientes que tienen que cuadrar el día del cambio;
- relaciones entre datos que hoy solo existen en la cabeza de alguien o en un Excel aparte.
Migrar no es copiar: es limpiar, decidir qué se trae, transformar, cargar y comprobar. Un presupuesto que dice «migración incluida» sin detallar qué datos, de dónde y con qué limpieza está dejando abierta una de las partidas más variables del proyecto.
Las integraciones
Las integraciones pueden cambiar mucho el presupuesto, por dos motivos. El primero es técnico: no es lo mismo activar un conector oficial con una tienda online conocida que construir una conexión con un programa sectorial, una máquina de planta o una API privada. El segundo es de diseño: cuando dos sistemas comparten datos, hay que decidir cuál manda en cada uno y qué pasa cuando no coinciden.
Las más habituales en un proyecto ERP son la tienda online, el CRM, los bancos, la facturación electrónica, los transportistas, el TPV, los proveedores, la maquinaria, las herramientas de BI y el software propio del sector. En el caso de la tienda online, ese reparto se explica a fondo en quién manda en el stock y en el precio entre la web y el ERP.
Mantenimiento: cinco costes que no son el mismo
Después del arranque, el sistema sigue costando dinero. Conviene separar:
- Mantenimiento del fabricante. En un ERP en la nube suele ir dentro de la cuota: actualizaciones del producto y cambios normativos.
- Mantenimiento de las personalizaciones. Lo que se ha añadido al estándar hay que revisarlo y adaptarlo en cada versión. Odoo, por ejemplo, indica en sus paquetes que el mantenimiento de módulos o líneas de código adicionales tiene cargos mensuales aparte.
- Mantenimiento del código propio. En un sistema a medida, las correcciones, las actualizaciones de librerías y la seguridad son responsabilidad tuya y de tu proveedor.
- Soporte. Atender a los usuarios y resolver incidencias.
- Evolución. Cambios de reglas, nuevos procesos, nuevas integraciones.
No damos un porcentaje anual de mantenimiento porque no hay una base sólida para hacerlo: las cifras que circulan son prácticas comerciales de cada proveedor o datos de otros mercados. Lo útil es pedir que cada propuesta detalle estos costes por separado.
El precio inicial no es el coste real
Comparar la cuota mensual de un ERP con el presupuesto de un desarrollo es una comparación incompleta. Para decidir con cifras, hay que mirar lo que cuesta cada opción durante tres a cinco años:
- licencias, que crecen con usuarios y módulos;
- implantación o desarrollo inicial;
- actualizaciones y la adaptación de lo personalizado en cada versión;
- integraciones y su mantenimiento;
- soporte, mantenimiento y evolución;
- horas internas del equipo durante el proyecto y después;
- el trabajo manual que seguirá existiendo, que no aparece en ninguna factura.
No hace falta una calculadora para esto. Basta con poner las mismas filas en las dos columnas y rellenarlas con lo que dice cada propuesta. Si todavía no sabes qué camino te conviene, empieza por la comparativa de ERP estándar, personalizado, integrado o a medida: la decisión de qué construir va antes que la de cuánto pagar.
Cuatro escenarios hipotéticos
Estos casos son inventados para explicar cómo cambia el precio; no son clientes ni proyectos de Bolmia. Los rangos salen de los tramos anteriores y no incluyen licencias.
Caso A. Facturación, compras y stock como en el resto del sector. Una pyme de unas diez personas factura, compra y controla un almacén de forma habitual. Lo más probable es que le baste una herramienta del mercado bien implantada: entre 3.000 y 15.000 € en servicios, más la cuota de licencias.
Caso B. Un ERP que funciona, pero aislado. Otra empresa ya tiene ERP, pero los pedidos de la tienda online, los clientes del CRM y los avisos a almacén se pasan a mano. No necesita cambiar de ERP, sino conectarlo y automatizar los traspasos. Orientativamente, entre 15.000 y 50.000 €, según si las integraciones tienen conector mantenido o hay que construirlas.
Caso C. Una operación que vive en Excel y en el correo. Una empresa con varios roles —comercial, oficina técnica, compras, administración— y reglas propias gestiona su operación con hojas de cálculo y correos, y el ERP solo factura. Aquí tiene sentido estudiar un sistema o una capa a medida conectada a la contabilidad. Orientativamente, entre 40.000 y 90.000 €, según cuántas áreas entren en la primera fase.
Caso D. Varias áreas, accesos externos e integraciones críticas. Una compañía con varios departamentos, un flujo de trabajo propio, clientes y proveedores que necesitan su acceso e integraciones de las que depende la facturación. El análisis es un proyecto en sí y la migración es compleja. Difícilmente baja de 100.000 € y puede superar con facilidad los 150.000 €.
Por qué dos presupuestos pueden ser tan distintos
Un presupuesto de 10.000 € y otro de 80.000 € para «el mismo ERP» pueden estar presupuestando cosas que no se parecen:
| Qué comparar | Qué puede explicar la diferencia |
|---|---|
| Qué se hace | Configurar una herramienta existente o construir un sistema central |
| Alcance | Una o dos áreas, o toda la operación |
| Migración | Clientes y productos, o también histórico y saldos |
| Integraciones | Conectores existentes o desarrollos a medida |
| Licencias | Incluidas, aparte o ni mencionadas |
| Pruebas y arranque | Quién prueba, con qué datos y cuánto acompañamiento hay |
| Después | Si incluye soporte, mantenimiento y evolución, o termina el día de la entrega |
Más barato no significa peor, ni más caro significa mejor. Un presupuesto ajustado puede ser perfectamente honesto si el alcance es pequeño y está claro. Lo que hay que evitar es comparar cifras sin saber qué hay detrás.
Cómo pedir presupuestos comparables
Cada propuesta debería dejar claro, por escrito:
- el alcance: qué procesos y qué áreas cubre;
- los módulos o funcionalidades;
- lo que queda fuera;
- las integraciones, una a una, y qué hace cada una;
- la migración: qué datos, desde dónde y con qué limpieza;
- el número de usuarios y los roles;
- el diseño de las pantallas, si hay desarrollo;
- las pruebas y quién las hace;
- el despliegue y la puesta en marcha;
- la infraestructura y quién la paga;
- la formación;
- el soporte después del arranque;
- las condiciones de mantenimiento;
- las licencias, con su coste recurrente;
- la propiedad del código y de los datos;
- los hitos y la forma de pago.
Con esta lista, dos propuestas se pueden poner una al lado de la otra. Llegar con el proceso y los datos ordenados ayuda mucho a recibirlas así; qué conviene preparar está en la guía para preparar los requisitos antes de pedir presupuesto.
El precio por hora, como contexto
Algunas propuestas se construyen con una tarifa por hora o por día y una estimación de horas. Como referencia: los paquetes oficiales de Odoo salen a entre 54 y 68 € por hora en los de 25 horas o más, y el pliego de la Fundació Universitat de Girona fija un máximo de 65 € por hora, IVA incluido, para el mantenimiento evolutivo de su ERP.
La tarifa sola no sirve para comparar. Dos proveedores con la misma tarifa pueden estimar horas muy diferentes, porque uno ha entendido el proceso y el otro ha imaginado uno más simple. Lo que importa es qué alcance cubre el precio y qué queda a cargo de quién.
Cuándo no compensa un ERP a medida
Desarrollar no siempre es la mejor opción. Probablemente no compensa si:
- un ERP estándar cubre la mayor parte de lo que necesitas y lo que falta se resuelve con configuración o una integración;
- los procesos todavía no están definidos: construir fija una forma de trabajar que aún no está decidida;
- el volumen es pequeño y el trabajo manual que se ahorraría no justifica construir y mantener un sistema;
- la necesidad es temporal;
- no hay nadie dentro que pueda impulsar el cambio y conseguir que el equipo lo use;
- el presupuesto no corresponde al alcance, y recortarlo dejaría fuera lo importante;
- la única razón es ahorrarse una licencia: un sistema propio también cuesta mantenerlo.
Cómo lo planteamos en Bolmia
En Bolmia no damos una cifra antes de entender la operación. Analizamos primero los procesos, los datos que se mueven, las integraciones necesarias, los roles que intervienen y el alcance de una primera fase, y a partir de ahí presupuestamos. A veces la conclusión es que no hace falta desarrollar: que conviene una herramienta del mercado bien implantada, o conectar la que ya tienes. Si es así, lo decimos.
Si estás valorando un ERP y quieres saber si necesitas implantar, integrar o construir, cuéntanos cómo trabajáis hoy y revisamos contigo el proceso y el alcance. Si quieres ver antes cómo lo planteamos, aquí tienes nuestro servicio de desarrollo de ERP a medida.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un ERP a medida?
Como referencia orientativa del mercado español en 2026, un ERP o sistema de gestión desarrollado a medida suele presupuestarse entre 40.000 y 150.000 € sin IVA, según cuántas áreas cubra, cuántas integraciones necesite y cuánta migración de datos haya. Una plataforma que abarca varias sociedades, muchos sistemas y procesos críticos puede superar ampliamente los 150.000 €. No existe un precio medio fiable: bajo la etiqueta «ERP» se presupuestan proyectos muy distintos.
¿Cuánto cuesta implantar un ERP estándar?
En una pequeña empresa, la implantación de un ERP del mercado suele moverse entre 3.000 y 25.000 € en servicios, a los que se suman las licencias. Odoo, por ejemplo, publica paquetes de implantación de 25 a 200 horas que van de 1.700 a 10.800 €. En organizaciones medianas, con migración seria, varias áreas o integraciones, la cifra sube: hay contratos públicos de implantación de ERP adjudicados en 2025 por unos 97.000 y 136.000 € sin IVA.
¿Qué sale más barato, un ERP estándar o uno a medida?
La inversión inicial de un ERP estándar suele ser menor, pero la comparación útil es el coste a varios años: licencias que crecen con usuarios y módulos, personalizaciones que hay que mantener en cada versión, integraciones y el trabajo manual que seguirá existiendo. Si un estándar cubre bien el proceso, casi siempre es la opción más barata. Si hay que forzarlo mucho, la cuenta puede cambiar.
¿Cuánto cuesta mantener un ERP?
Depende de qué se mantenga. En un ERP en la nube, la cuota suele incluir las actualizaciones del producto, pero no el mantenimiento de las personalizaciones ni de las integraciones. En un sistema a medida, el mantenimiento y la evolución son un coste propio y recurrente. No hay un porcentaje universal fiable: lo útil es pedir que cada presupuesto detalle estos costes por separado.